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Salud

Mi hijo se niega a usar sus gafas, ¿qué debo hacer?

Mi hijo se niega a usar sus gafas, ¿qué debo hacer?
Las pantallas se han apoderado del mundo y están en todas partes. Muchos niños pasan allí interminables horas viendo la televisión, el ordenador o incluso el móvil. Son excelentes herramientas de comunicación que les permiten aprender muchas cosas. Sin embargo, tienen el inconveniente de dañar sus ojos aún frágiles. Cuando un niño tiene un problema ocular, sólo queda una solución: obligarle a usar gafas. A veces el niño no quiere y se niega a usar gafas. ¿Cómo podemos entonces animar al niño a usar gafas?

Usa gafas para actuar como los demás.

Cuando un niño sufre algún problema de visión es necesario recurrir a ello y acudir a un especialista para que encontrar bonitas gafas para niños, corregir su visión y brindarle comodidad. En la óptica, a la hora de elegir unas gafas para un niño, el niño es categórico: ¡no quiere llevar gafas! Aquí es donde entran en acción sus poderes de persuasión y superpoder paternal. Cualquiera que sea la edad, un niño suele admirar a sus padres o abuelos y, mediante un poder de imitación, desea hacer todo como ellos. Si alguno de ustedes está usando anteojos, no debería ser demasiado difícil hacerle entender que en menos tiempo del que lleva decirlo se parecerá a sus padres o a sus abuelos. A partir de ese momento, es muy probable que su niño pequeño se dirija hacia las pantallas para elegir un par de gafas niño. Aprovecha este momento para elegir con él el modelo que más le guste. Dé importancia a la montura, porque la montura de un niño debe ser resistente y ligera para que sea cómoda de llevar (especialmente si el niño es muy pequeño). Si usas gafas, juega con el tema de la complicidad y lleva el juego hasta el punto de adoptar unas gafas idénticas para ambos. Es seguro que saber que las gafas de los niños son iguales que las de mamá o papá será un acierto popular. Cuando el niño es un poco mayor, suele ser un fanático de estrellas de cine, deportistas, cantantes o presentadores de televisión. si usan anteojos, parte del camino está hecho y podrá adoptar una par de gafas para parecerse a ellos. Lea también: Redes sociales: una herramienta de estrategia de prospección que está en pleno apogeo

Usa gafas para diferenciarte de los demás

A algunos les gusta mezclarse entre la multitud para hacer como los demás, mientras que otros con un carácter más asertivo tienen un deseo de emancipación, un deseo de afirmar su identidad. Este argumento puede resultar determinante a la hora de abordar su negativa a utilizar una montura de gafas para niños. Si este es el caso de tu hija, debería ser fácil hacerle entender que las gafas para niña que se está probando la convertirán en una persona única. Es obvio que el montura de gafas para niños que tu chico observa atentamente, será objeto de todas las atenciones y de todas las discusiones en el colegio, convirtiéndolo por un momento en el héroe local. Para los niños que buscan reconocimiento individual, el uso de gafas les permitirá adoptar una apariencia basada en sus personalidades. Dependiendo de los estampados o formas elegidas podrán crear su propio estilo. Una buena forma de invitarlos a usar gafas es susurrarles al oído que van a ser los instigadores de una nueva tendencia. Ellos son los que iniciarán la moda. Ahora están entre los líderes y no son seguidores a quienes se les imponen códigos. El estilo entre los adolescentes es más que importante y anteojos son un fuerte argumento en la carrera por la diferenciación. Son el pequeño accesorio extra que realza al individuo. No hay duda de que el adolescente será muy consciente de ello y ya no dudará en hacer un argumento de vestimenta al respecto, dejando de lado su negativa a usar gafas. Cualquiera que sea el medio que implemente para lograr que su hijo acepte usar anteojos, él o ella se lo agradecerá. Aunque al principio tenga cierta desgana, te agradecerá que ya no sufra dolores de cabeza, que vea correctamente y que pueda hacer cosas sencillas y cotidianas sin ninguna molestia. Lea también: Todas las buenas razones para comprar una renta vitalicia