Macron no se arrepiente de haber apoyado la presunción de inocencia de Depardieu y MeToo
·par Prim.net·2 min de lecture
Macron persiste y firma: no se arrepiente de haber defendido a Depardieu
\n\nEn la tormenta social que ahora despierta la más mínima acusación de agresión sexual, Emmanuel Macron se mantuvo firme en sus principios del Estado de derecho. No hay arrepentimientos en sus declaraciones, como lo demuestra su reciente declaración sobre la defensa de Gerard Depardieu en el contexto del caso destacando al actor en el ojo de la tormenta #Yo también. \n\n
Un firme rechazo al “juicio público”
\n\nAnte el creciente fenómeno del “juicio público” generado por el movimiento #MeToo, Emmanuel Macron tomó posición recordando los fundamentos de la justicia francesa. "Cualquiera que sea el grado de desaprobación moral que podamos tener, y lo comparto, la presunción de inocencia es uno de los pilares de nuestro sistema jurídico", afirmó durante una rueda de prensa.\n\nPara el Presidente de la República, cada individuo, cualquiera que sea su notoriedad o condición social, debe poder beneficiarse de esta protección jurídica hasta el final de un proceso. Una forma de recordarnos que “la justicia no se hace en la plaza pública sino en un tribunal”.\n\n
Macron se posiciona contra el #MeToo:
\n\nMacron no niega la legitimidad de la movilización #Yo también. Destaca que la fundación de este movimiento es necesaria para la conciencia global sobre la violencia sexista y sexual. Sin embargo, también advierte: las redes sociales, aunque aportan avances al dar voz a las víctimas, no pueden sustituir a las instituciones judiciales.\n\nemmanuel MacronPor ello, a pesar de las críticas, mantiene su posición y no se “arrepiente” de haber recordado el principio de presunción de inocencia en el caso. Depardieu. Una forma de demostrar su constante voluntad de respetar los principios jurídicos y su apego a un Estado de Derecho equilibrado. Su mensaje es claro: la justicia debe seguir siendo el último bastión contra la caza de brujas generalizada. \n\nCon el tiempo, esta postura corre el riesgo de atraer críticas de los defensores del movimiento #MeToo, pero también de granjearse el respeto de quienes temen una deriva “vigilante” en el movimiento social. Para Macron, el juego claramente vale la pena. \n\n